Taboo de HBO; Mucho sexo, violencia y magia africana

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La cadena norteamericana HBO nos trae una serie muy oscura, creada y protagonizada por el conocido actor británico Tom Hardy, no carente de algunas imprecisiones históricas, que no por ello la hacen menos atractiva; Mucho sexo, sangre y magia africana en un Londres victoriano.

NOTA SPAINWARS: 8 

Año 1814. James Keziah Delaney es un hombre al que se le dio por muerto tras viajar a África y estar diez años sin noticias de él. Ahora, James, que ha estado en los confines de la tierra, donde casi pierde la vida, vuelve a Londres completamente cambiado y con catorce diamantes robados en el bolsillo.

Taboo es una serie melodrama televisiva británica producida por Scott Free London y Hardy Son & Baker para BBC One y FX. La serie fue estrenada por BBC One en el Reino Unido el 7 de enero de 2017 y por FX en Estados Unidos el 10 de enero de 2017. En España la serie fue estrenada por HBO también en enero.

Es una creación de Steven Knight, Tom Hardy y su padre, Edward “Chips” Hardy y está basada en una historia escrita por Tom. Las responsabilidades del director han sido compartidas entre Kristoffer Nyholm y Anders Engström, quienes han dirigido la danesa The Killing (Forbrydelsen) y la sueca Jordskott respectivamente. Toda la música ha sido compuesta por Max Richter.

La serie, dividida en ocho capítulos y ambientada en 1814, comienza con James Delaney (Tom Hardy) cuando regresa a Inglaterra, por la muerte de su padre, tras pasar doce años en África y con catorce diamantes robados, mientras la guerra entre Reino Unido y los Estados Unidos, y su diputa por el estrecho clave de Nutka, se acerca a su fin.

Algunos historiadores han mostrado su preocupación ya que la Compañía Británica de la India Oriental aparece retratada de forma poco cuidadosa. También ha recibido alguna crítica desde España por obviar la presencia de la Monarquía Hispánica en el territorio de Nutka. A pesar de ello, en general la serie ha recibido críticas favorables, especialmente por la actuación de Tom Hardy.

Taboo  y La Compañía Británica de las Indias Orientales

La Compañía Británica de las Indias Orientales —East India Company (EIC), Honourable East India Company (HEIC), East India Trading Company, English East India Company, y a veces British East India Company— fue una compañía privilegiada formada en septiembre de 1599 por un grupo de emprendedores empresarios ingleses con el propósito de dedicarse al comercio con las Indias Orientales terminando así con el monopolio que ejercían compañías holandesas sobre el lucrativo comercio de las especias.

A finales de 1600 obtuvo de la reina Isabel I de Inglaterra la Carta Real que le concedió el permiso exclusivo para ejercer el comercio con las Indias Orientales durante 15 años; fue la primera compañía de este tipo en Europa. Los primeros 12 años funcionó como una empresa comercial regulada en la que cada miembro arriesgaba su propio capital y en la que la membresía no estaba restringida. Gradualmente, después de 1612, fue transformándose en una sociedad anónima. Los comerciantes ricos y los aristócratas poseían acciones de la Compañía. El gobierno inglés no tenía acciones, pero ejercía el control indirecto de ella.

Originalmente fletada para comerciar con las Indias Orientales, la empresa creció hasta representar la mitad del comercio mundial, en particular con productos básicos que incluían el algodón, la seda, el colorante índigo, la sal, el salitre, el té y el opio. Finalmente la Compañía terminó comerciando principalmente con el subcontinente indio y con la dinastía Ching o Qing de la China. También guio los inicios del Imperio británico en la India.

En 1698 los enemigos de la compañía en Inglaterra, con el consentimiento del Parlamento, constituyeron una compañía rival conocida como Compañía Inglesa de Comercio para las Indias Orientales. Después de muchas discusiones, en 1702, ambas compañías llegaron a un acuerdo mediante el cual se fusionaron en la Compañía Unificada de Mercaderes Ingleses que Comercian con las Indias Orientales. Esta fue la empresa que obtuvo la soberanía territorial en la India y mantuvo su posesión hasta que la Corona asumió el control en 1858.

Inicialmente sus viajes alcanzaron hasta Japón, pero entre 1610 y 1611 se instalaron con establecimientos de comercio llamados factorías en el territorio de la India, donde llegaron a gobernar grandes zonas con sus propios ejércitos, con los cuales ejercieron el poder militar y asumieron las funciones administrativas. La autoridad de la Compañía en la India comenzó efectivamente en 1757 después de la batalla de Plassey y duró hasta 1858, cuando, después de la Rebelión en la India de 1857, la corona británica, mediante la Government of India Act de 1858, asumió el control directo de la India en la forma de un nuevo Raj británico.

A pesar de la frecuente intervención del gobierno inglés, la empresa tuvo problemas recurrentes con sus finanzas. La Compañía se disolvió en 1874 de acuerdo a la Ley de rescate de acciones de las Indias Orientales promulgada un año antes ya que el Acta de 1858 había resultado ineficiente y estaba obsoleta. La maquinaria oficial del gobierno británico asumió las funciones gubernamentales y absorbió los ejércitos de la India.

Taboo y Las Convenciones de Nutka

Las Convenciones de Nutka (o más puristamente de Nutca) fueron una serie de tres acuerdos entre España y el Reino Unido de Gran Bretaña, firmados en 1790, 1793 y 1794 que evitaron una guerra entre los dos países por sus reclamaciones sobre los mismos territorios de la costa noroeste del Pacífico en América del Norte. Los tratados resolvieron el conflicto que había comenzado cuando España tomó la isla de Nutka, que reclamaban las dos partes.

Las convenciones de Nutca resolvieron la disputa y abrieron la costa del Pacífico desde el Territorio de Oregón hasta la Columbia Británica a los asentamientos británicos.

Los reclamos de España databan de tres siglos antes cuando la bula papal Inter coetera de 1493 dividió el mundo y reconoció para España derechos exclusivos a establecerse en la costa del Pacífico en América del Norte.

Los reclamos británicos a la región databan del viaje de Francis Drake en 1579 y también por los derechos de descubrimiento del capitán James Cook en 1778, aunque expediciones españolas habían llegado más al norte en 1774 (con Juan José Pérez Hernández) y en 1775 (con Bruno de Heceta y Juan Francisco de la Bodega y Quadra).

La disputa comenzó cuando España en defensa de sus reclamos desalojó el establecimiento del británico John Meares en la isla Nutka, iniciando una confrontación entre España y el Reino Unido conocida como Crisis de Nutca, que amenazó con una guerra por el control del Pacífico y en la práctica, de América del Norte. Rusia era también una parte interesada, debido a que su presencia comercial y sus reclamos se extendían hasta California; esto fue la principal razón para que los españoles intentaran solidificar sus reclamos en la zona.

Las Convenciones de Nutca en la década de 1790, negociadas por George Vancouver y su contraparte español Juan Francisco de la Bodega y Quadra previnieron la escalada de la disputa. Un principio de acuerdo que permitió desmovilizar las flotas de ambos países, se realizó mediante una declaración británica y otra española el 24 de julio de 1790, firmadas por Floridablanca y por Fitzherbert.

La Primera Convención de Nutca fue firmada el 28 de octubre de 1790 por Floridablanca y Fitzherbert. España debía devolver las edificaciones y terrenos, indemnizar a los británicos por los bienes secuestrados y reconocer la libre navegación y pesca en el Océano Pacífico y en los mares del Sur. Fueron enviados a Nutka como comisionados, Bodega y Quadra por España y George Vancouver por el Reino Unido, quienes llegaron entre marzo y agosto de 1792 y se retiraron en diciembre sin ponerse de acuerdo sobre cuál era el límite de las posesiones españolas, que los británicos situaban a la altura de San Francisco y los españoles en Nutka o en el estrecho de Juan de Fuca, ni sobre qué terrenos había adquirido Meares antes de 1789 a los indígenas locales. Los británicos exigían la totalidad de las ensenadas de Nootka y de Clayoquot. En mayo de 1792 un barco español con cien colonos llegó a la bahía de Neah, en el estrecho de Juan de Fuca (extremo noroeste del estado de Washington) en donde construyeron un establecimiento en el que permanecieron cuatro meses.

El artículo cuarto establecía: que las actividades marítimas inglesas no debían servir de pretexto a un comercio ilícito con los establecimientos españoles y con esta mira se ha estipulado además expresamente que los súbditos británicos no navegarán ni pescarán en los dichos mares a distancia de diez leguas marítimas de ninguna parte de las costas ya ocupadas por los españoles.

El artículo quinto establecía que al norte de la zona ya ocupada por los españoles, en donde ninguno de los dos países tuviese establecimientos, el otro podía comerciar libremente.

El artículo sexto establecía que (…) quedaba acordado respecto de las costas orientales y occidentales de Sudamérica y de las islas adyacentes, que los respectivos súbditos no formarán en el futuro ningún establecimiento en las partes de la costa situada al sur de las partes de la misma costa y de las islas adyacentes ya ocupadas por España; queda entendido que los mencionados súbditos respectivos retendrán la libertad de desembarcar en las costas e islas que allí se encuentren con propósitos vinculados a sus pesquerías y erección de refugios y otras estructuras temporarias que sirvan a esos objetivos (…)

La Segunda Convención de Nutca fue firmada en febrero de 1793 y compensó a John Meares por el apresamiento de sus barcos en Nutca en 1789 con 210.000 pesos fuertes.

Por la Tercera Convención de Nutca, firmada el 11 de enero de 1794 entre el Barón de Saint Helens por parte del Reino Unido y el Duque de Alcudia por parte de España, los españoles no levantaron sus reclamos, sólo acordaron a las otras partes poder comerciar en el Estrecho de Nootka Sound, donde la fortificación española o presidio de Fuerte San Miguel fue construida en 1789 y debía ser evacuada. Se permitía el libre acceso a la bahía de Nutka a ambas naciones, pero no se permitía construir en ella establecimientos permanentes. Las fuerzas españolas evacuaron Nutka el 2 de abril de 1795, en presencia de un representante de cada país, se izó la bandera británica y se declararon devueltos a este país los “Edificios y Distritos de terreno“, sin precisarlos.

El virrey de Nueva España ordenó efectuar cada seis meses un viaje desde San Blas a Nutka, pero sólo se realizó uno en 1796.

Aunque las Convenciones de Nutca teóricamente abrieron a la colonización británica la costa noroccidental del Pacífico desde Oregón hasta Alaska, el comienzo de las guerras napoleónicas en Europa distrajeron los esfuerzos colonizadores. La iglesia de Friendly Cove posee unas vidrieras conmemorativas de las convenciones de Nutka donadas por el Gobierno de España en 1957.

En ese momento los Estados Unidos no reclamaban nada en esas áreas, pero adquirió los derechos españoles en la zona por medio del Tratado Adams-Onís firmado en 1819. Los Estados Unidos arguyeron que habían adquirido los derechos españoles de propiedad exclusiva en el área; esta posición llevó a una disputa con el Reino Unido conocida como Disputa Limítrofe de Oregón. Esta disputa fue resuelta por la firma del Tratado de Oregón en 1846, dividiendo el territorio en disputa y estableciendo lo que sería el futuro límite occidental entre Estados Unidos y Canadá.

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