Lo Titanes y la Ordenación de Azeroth

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Los titanes, también conocidos como Hacedores Viajeros o Magnos son una raza extraordinariamente poderosa, criaturas majestuosas consideraras casi dioses. Tienen el aspecto de gigantes metálicos que viajan por todo el cosmos llevando el orden a los mundos que visitan. Muchos creen que se trata de una raza de progenitores.

Nacimiento del Panteón

Nadie sabe cuando despertó el primer titán, pero las leyendas cuentan que su nombre era Aman’Thul. Aunque estaba solo, en su interior sabia que no podía ser el único de su especie. Por consiguiente, exploró los mundos de la Gran Oscuridad del Más Allá para encontrar a otros titanes. Con el tiempo, descubrió nuevas almas-mundo emergentes, despertandolas de su letargo, aquellos que despertaron se unieron a su noble búsqueda. Con el tiempo, Aman’Thul y sus seguidores formaron el Panteón. Se dieron cuenta de que el orden era crucial si querían encontrar a otros de su raza, en cada mundo que visitaban aplicaban diversas técnicas para confirmar la presencia de una alma-mundo. Primero, el Panteón pacificaba la airada población elemental del mundo, luego la reformaba, creando grandes montañas, océanos insondables y agitados cielos y luego sembraban miríadas de forma de vida por el mundo. No obstante, la mayoría de los mundos visitados por los titanes eran inertes. Aun así, el Panteón juró mantener y proteger todos esos mundos, incluso los que no contenían un espíritu dormido. Con este fin, el Panteón otorgó a ciertas formas de vida primitivas el poder de defender la integridad de su mundo y también incrustaron colosales máquinas y purgar con ellas la vida del planeta si sucumbían al desorden. Aman’Thul también convocó a una misteriosa raza conocida como los constelar quienes vigilarían los mundos y su orden por el Panteón.

A medida que transcurría el tiempo, el Panteón cada vez hallaba menos y menos almas-mundo, pero eso no se amilanaron. Eran conscientes de que el universo era vasto sin medida y que, solo habían explorado un pequeño rincón de la creación.

La traición de Sargeras

Pronto el Panteón supo de las incursiones demoníacas que se sucedían en los lejanos recodos de la creación. Temerosos de que los demonios interfirieran en la misión del Panteón, los titanes enviados a su mejor guerrero, Sargeras, para librar al universo de toda influencia demoníaca. Más tarde, el noble campeón del Panteón fue acompañado por el joven e inexperto Aggramar. Sargeras y Aggramar finalmente decidieron separarse con el fin de combatir a su enemigo con mayor eficacia, y fue durante este tiempo que Sargeras descubrió los planes de los oscuros seres conocidos como los señores del Vacío. Al llegar a un planeta casi completamente infectado por los dioses antiguos, Sargeras se enteró de que los señores del Vacío habían enviado a los dioses antiguos hacia el cosmos para infectar a cualquier mundo que albergara un alma-mundo, y si tenían éxito, el alma-mundo se convertiría en una criatura oscura inenarrable que ni siquiera el Panteón podría hacerle frente. Enfurecido por este descubrimiento, Sargeras partió con su mandoble el planeta en dos, matando instantáneamente al titán naciente que albergaba.

Sargeras regresó inmediatamente junto al resto del Panteón para hablar de su descubrimiento, pero le su disconformidad por su acción precipitada, insistiendo en que podrían haber sido capaces de purgar el alma-mundo de su corrupción sin matarlo. Sargeras trató de convencer a los otros titanes que lo que había hecho era correcto, y que el universo tenía que ser purgado de toda vida con el fin de evitar el riesgo de que otra alma-mundo se corrompiera y abriese el camino para que los señores del Vacío. Al darse cuenta de que los otros nunca verían las cosas de la manera que él, Sargeras se enfureció, prometiendo purgar el universo por su cuenta.

La Ordenación de Azeroth

Después de que Sargeras abandonara el Panteón, Aggramar continuó solo con su misión. Durante uno de sus largos viajes, percibió los plácidos sueños de un alma-mundo durmiente, vagando a través del cosmos. Cuando se aproximó al planeta, se horrorizó al descubrir que los Dioses Antiguos ya habían infestado el mundo y su cielo se había envuelto en una capa de engría del Vacío. Al darse cuenta de que Sargeras estaba en lo cierto respecto a los señores del Vacío y sus planes, Aggramar inmediatamente regresó junto al Panteón para informar de sus descubrimiento. Instó a los otros titanes a tomar medidas de inmediato con el fin de salvar al alma-mundo, quien seria conocido como Azeroth. Eonar fue la primera en unirse a la causa de Aggramar, y logró convencer al resto del Panteón para ayudar a su nuevo hermano perdido.

Y así, se decidió que todo el Panteón viajaría a Azeroth y purgaría el Imperio Negro que lo había tomado. Sin embargo, debido al tamaño colosal de los titanes y el riego de dañar o incluso matar a la joven alma-mundo, Aggramar propuso crear siervos de gran poder como representantes del Panteón. Guiados por el gran forjador Khaz’goroth, los titanes crearon a los forjados por los titanes siervos de piedra y metal para combatir contra los n’raqi y los aqir y sucesibamente a los Dioses Antiguos.

Una raza creadora en general, los Titanes son ahora un tema de gran interés en Azeroth, al menos para los enanos, especialmente al Gremio de Exploradores. Su parte en la historia de Azeroth se encuentra muy, muy atrás en el tiempo; aunque Sargeras, de hecho, ha tenido papeles activos en los recientes conflictos que involucran a la Legión Ardiente. Hay dos razas conocidas de titanes (aesir y vanir. El Panteón tiene a los líderes de los titanes y a algunas de las entidades más poderosas en Azeroth. Su figura es humanoide, pero gigantesca con piel brillante y metálica y una perfección de forma que causa dolor al corazón.

Pocos eruditos creen que los poderosos semidioses existieron alguna vez. Las leyendas indican que estos grandes seres formaron el mundo cuando era aún joven, dejándolo después a su propia suerte. Las ruinas y ciudades enterradas que permanecen en Azeroth, Uldum bajo el desierto de Tanaris, Ulduar bajo Cumbres Tormentosas en Rasganorte y Uldaman bajo el hogar enano de Khaz Modan, son conocidas como las pocas ruinas “titánicas”. Muchos creen que son sólo ruinas antiguas. Hay dos presuntos tipos de titanes, los fuertes, inteligentes y ágiles aesir, y los estrictos pero poderosos vanir. Un erudito postuló que hay otras subespecies de titanes. Ningún titán ha sido manchado y se cree que viven entre las estrellas donde continúan hasta el día de hoy, formando nuevos mundos.

Cada titán cultiva intereses específicos que se relacionan a elementos particulares o tipos de energía – esencialmente, a algunos pequeños aspectos de creación sobre la que cada titán tiene una medida de dominio. Algunos titanes se refieren a la pieza de creación en la que se centran como “esfera de poder”.

Los titanes generalmente creen que son invencibles. Ellos vadean en lo más profundo de la batalla usando sus habilidades más poderosas. Los titanes con esferas de poder bien definidas han combatido salvajemente con diversas tácticas, centrando su poder en los puntos fuertes de sus esferas.

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