El Ángel de Ardgowan, o el final de una trilogía que convierte el amor en memoria, la guerra en juicio y la pérdida en leyenda
Hay cierres de trilogía que aspiran simplemente a cerrar una intriga, y hay otros que quieren hacer algo más difícil y más duradero: dar a todo lo anterior una gravedad nueva, convertir el dolor acumulado en sentido y dejar en el lector la impresión de haber asistido no solo al desenlace de una historia, sino



